• Por: Bolivia’s Gentlemen / Fotografías: APAC / Embol SA
APAC y Embol presentan una obra que celebra la historia, la música y la identidad misional de Bolivia
En el corazón de la selva oriental boliviana, entre templos de madera tallada, partituras centenarias y comunidades que han sabido preservar su memoria, la Chiquitanía continúa hablando en presente. Ese legado vivo es el eje de Una joya resplandece en la selva americana, el libro presentado recientemente por la Asociación Pro Arte y Cultura (APAC) junto a Embotelladoras Bolivianas Unidas S.A. (Embol), en una velada que combinó reflexión histórica, celebración cultural y música sacra.
La obra propone una mirada profunda y sensible sobre las misiones jesuíticas de Chiquitos, trascendiendo la admiración arquitectónica para adentrarse en la dimensión cultural, artística y espiritual que define a esta región única del país. A través de un recorrido visual y narrativo, el libro revela cómo el encuentro entre los pueblos indígenas chiquitanos y la tradición jesuítica dio origen a una identidad mestiza singular, cuya vigencia se mantiene hasta hoy.
Historia que dialoga con el presente
Una joya resplandece en la selva americana reúne fotografías, documentos históricos y textos contextualizados que permiten comprender la magnitud de un proceso cultural excepcional. Las antiguas reducciones jesuíticas no solo fueron espacios de evangelización, sino también centros de creación artística, musical y comunitaria, donde la convivencia entre dos mundos se expresó en armonía.
La investigación, redacción y edición de la obra estuvo a cargo de León Cosmelli y Luis Herrera, quienes participaron del conversatorio realizado durante la presentación oficial del libro, junto a representantes de APAC y Embol. El diálogo permitió profundizar en la relevancia histórica del proyecto y en la necesidad de seguir generando herramientas que acerquen este patrimonio al público contemporáneo.
Cultura como compromiso
Para Percy Añez, presidente de APAC, el libro busca invitar a una lectura más consciente de la Chiquitanía, no como un vestigio del pasado, sino como una manifestación cultural viva.
“La Chiquitanía está viva: sus templos respiran, su música sigue sonando y su identidad continúa transmitiéndose de generación en generación”, expresó, destacando el valor de preservar y difundir este legado desde una mirada integral.
Desde el ámbito empresarial, Embol reafirmó su compromiso con la cultura boliviana al hacer posible la impresión de esta publicación. Herbert Vargas, Gerente General de la compañía, subrayó que apoyar iniciativas culturales forma parte de una visión de desarrollo más amplia, que entiende la identidad como un motor de bienestar y cohesión social.
“Estamos convencidos de que proteger y promocionar nuestra identidad cultural también genera bienestar y empodera a las comunidades que mantienen viva esta herencia histórica”, señaló, en el marco del 30.º aniversario de la empresa.
Música que da sentido al legado
La presentación concluyó con un concierto de la Orquesta de Cuerdas Yaguarú, cuyos integrantes llegaron desde la provincia Guarayos para interpretar música sacra vinculada a la tradición misional. La ovación de pie del público selló una noche en la que la historia dejó de ser relato para convertirse en experiencia.
Más de un centenar de invitados fueron parte de este encuentro cultural, recibiendo como obsequio el libro y una edición especial de Coca-Cola del Bicentenario, en un gesto que simbolizó la unión entre patrimonio, memoria y celebración.
Un patrimonio que se proyecta
Una joya resplandece en la selva americana no es solo una publicación: es una invitación a mirar la Chiquitanía con nuevos ojos, a comprender su profundidad histórica y a reconocer el valor de quienes trabajan para que este legado trascienda fronteras y generaciones.
En tiempos donde la identidad se redefine constantemente, iniciativas como esta reafirman que el verdadero progreso también se construye desde la memoria, la cultura y el respeto por aquello que nos define como país.







